Consideraciones sobre la tasa de descuento (parte 3)

Determinación de la Tasa Mínima Atractiva de Retorno, TMAR

En una entrada anterior del blog, se informó que era una mala decisión mantener el dinero guardado en una caja fuerte o debajo del colchón porque perderá poder adquisitivo debido a la inflación. Por tal motivo, el inversionista que quiere hacer crecer su dinero debe buscar una alternativa de inversión que lo haga crecer por encima de la inflación. Se llegó a la conclusión que una alternativa “segura” (entendiendo segura como el recibir a futuro el crecimiento prometido del dinero) era guardar el dinero en una cuenta de ahorros o en un depósito a término fijo. Es importante señalar que esta sería una alternativa básica que hará crecer el dinero, al menos, al ritmo de inflación.
Cabe la pregunta, ¿qué hay de aquellos inversionistas que tienen otras alternativas de inversión que hacen crecer el dinero a un ritmo mucho mayor? ¿Cómo determinar la tasa de descuento para evaluar las nuevas inversiones?

Partamos de una simple premisa: Para realizar una inversión se requiere dinero y este debe provenir de algún lado.

Esta premisa encierra dos grandes aspectos a analizar:

  •    ¿A que tasa crecerá el dinero en la inversión que se evalúa? (Esta respuesta puede obtenerse a partir de la tasa interna de retorno de la inversión, también conocida como TIR).
  •   ¿Qué tasa exige la fuente de donde se obtendrá el dinero (la llamaremos fuente de financiación).


Con estos aspectos en mente, es relativamente fácil determinar la tasa de descuento mínima (es el piso de la tasa, veremos más adelante que hay que complementarla con algo más) conque debe evaluarse la inversión. Ilustremos con los siguientes casos:


Caso 1:

Tengo el dinero guardado en un banco creciendo a una tasa del 10% anual y me ofrecen una alternativa de inversión que requiere que yo saque la plata del banco. Si aplicamos los criterios anteriores que deben ser analizados, se tiene lo siguiente:
La fuente de financiación es el dinero que tengo guardado en el banco (crece al 10% anual). Por tanto, la inversión que me ofrecen, al menos debe crecer a la tasa ofrecida por el banco (10% anual). Si la inversión que me ofrecen crece al 8% anual, entonces no me conviene usar la plata que tengo guardada en el banco. Esto quiere decir que la tasa que debo usar para evaluar las opciones de inversión, está determinada por la fuente de financiación.

Caso 2:

No tengo dinero pero me ofrecen una alternativa de inversión que crece al 20% anual, entonces debo buscar una fuente de financiación de donde obtener el dinero.
En este caso, la alternativa de inversión marca la tasa de descuento con la que deben buscarse fuentes de financiación; es decir, como no tengo dinero para realizar la inversión (en donde el dinero crecerá al 20% anual) debo buscar una fuente de financiación que exija una tasa inferior al 20% para que la inversión sea atractiva. Si consigo alguien que me preste la plata al 25%, no convendrá realizar la inversión porque tendré que devolver más dinero del que ganaré. En este caso la tasa de descuento la determina la inversión.

En resumen:

Si se tienen alternativas de inversión y fuentes de financiación, los proyectos que tengan tasas superiores a los de las fuentes de financiación serán realizados. La tasa de descuento es determinada por la fuente de financiación (primero se usan las más baratas hasta que se agoten, momento en el cual la tasa cambiará a la siguiente fuente de financiación más costosa).

Cuando las fuentes de financiación se agoten y aún persistan alternativas de inversión, entonces deberán buscarse fuentes de financiación que tengan tasas menores que las de las alternativas de inversión. En este caso la tasa de descuento es determinada por las alternativas de inversión (primero se analizarán las alternativas que renten más, es decir, las que hagan crecer más el dinero, hasta cuando se agoten. Luego la tasa la determina la inversión con la tasa inmediatamente inferior).


Una cosa más, las tasas de descuento a las que nos hemos referido, las llamaremos tasas de interés de oportunidad, TIO. Esta simple descripción muestra como las tasas de interés de oportunidad, TIO,  para evaluar las inversiones suelen ser dinámicas.

Finalmente, revisemos donde entra la tasa de interés de oportunidad, analizada antes, para establecer la tasa que le exigiremos a las inversiones que nos propongan (Tasa Mínima Atractiva de Retorno):

TMAR = TIO + R  (1)

En esta expresión,

TMAR: Tasa a exigirle a las inversiones, por tanto podemos llamarla Tasa Mínima Atractiva de Retorno.

R: Tasa porcentual adicional que sumaremos a la tasa de interés de oportunidad, como compensación al riesgo que se asume en la inversión.

Ejemplo:

Por el análisis descrito líneas arriba, determinamos que TIO = 25% anual (determinada por la fuente de financiación). La alternativa que nos ofrecen para invertir puede que nos haga crecer el dinero pero también puede que perdamos dinero, por tanto nuestra percepción de riesgo nos sugiere que adicionemos un 5% anual. Con estos datos, podemos establecer la TMAR:

TMAR=25% + 5% =30% anual


En estricto rigor, es importante resaltar que existen metodologías para determinar tasa a adicionar por la percepción del riesgo. Por ejemplo el modelo CAPM o el modelo APT, por mencionar solo dos. Sin embargo, para los propósitos de este blog (es informativo), dejemos que sea la intuición del inversionista la que determine cuanto más exigirle a la tasa de interés de oportunidad.

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